sábado, 15 de septiembre de 2012


Pedro salinas – La voz a ti debida

Ahí, detrás de la risa,
Ya no se te conoce.
Vas y vienes, resbalas
Por un mundo de valses
Helados, cuesta abajo;
Y al pasar, los caprichos,
Los pronto te arrebatan
Besos sin vocación,
A ti, la momentánea
Cautiva de lo fácil.
“¡Que alegre!”, dicen todos.
Y es que entonces estás
Queriendo ser tú otra,
Pareciéndote tanto
A ti misma, que tengo
Miedo a perderte, así.
Te sigo. Espero. Sé
Que cuando no te miren
Túneles ni luceros,
Cuando se crea el mundo
Que ya sabe quien eres
Y diga: “si, ya sé”,
Tú te desataras,
Con los brazos en alto,
Por detrás de tu pelo,
La lazada, mirándome.
Sin ruido de cristal
Se caerá por el suelo,
Ingrávida careta
Inútil ya, la risa.
Y al verte en el amor
Que yo te tiendo siempre
Como un espejo ardiendo,
Tú reconocerás
Un rostro serio, grave,
Una desconocida
Alta, pálida y triste,
Que es mi amada. Y me quiere
Por detrás de la risa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario