Pedro salinas – La voz a ti debida
Ahí, detrás de la
risa,
Ya no se te conoce.
Vas y vienes,
resbalas
Por un mundo de
valses
Helados, cuesta
abajo;
Y al pasar, los
caprichos,
Los pronto te
arrebatan
Besos sin vocación,
A ti, la momentánea
Cautiva de lo fácil.
“¡Que alegre!”,
dicen todos.
Y es que entonces
estás
Queriendo ser tú
otra,
Pareciéndote tanto
A ti misma, que
tengo
Miedo a perderte,
así.
Te sigo. Espero. Sé
Que cuando no te
miren
Túneles ni luceros,
Cuando se crea el
mundo
Que ya sabe quien
eres
Y diga: “si, ya sé”,
Tú te desataras,
Con los brazos en
alto,
Por detrás de tu
pelo,
La lazada, mirándome.
Sin ruido de cristal
Se caerá por el
suelo,
Ingrávida careta
Inútil ya, la risa.
Y al verte en el
amor
Que yo te tiendo siempre
Como un espejo
ardiendo,
Tú reconocerás
Un rostro serio,
grave,
Una desconocida
Alta, pálida y
triste,
Que es mi amada. Y me
quiere
Por detrás de la
risa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario