domingo, 28 de agosto de 2011


Y un día te levantas, te das de cara con el olvido, una Ventana fría y cerrada que algún día luchaste por no dejar cerrarse. Te miro, tu orgullo imponente golpea con fuerza mis verdades. Te saben a tierra, peor que una plasta de mierda en mitad del camino, sonríes, pierdes la calma. Arrancas a andar. Calmo mi angustia con mis razones, con mi deseo por vivir bien, amarme esta vez y no colocarte delante de mí. Tu egoísmo avanza, sigue tu vida firme y altiva, trato de ignorar mis lágrimas que han armado un cambuche en mi rostro, trato de esquivar tus palabras que son razonables ante lo que crees real. Pero pierdes aunque no lo sepas, ya no me conoces y lo que crees saber de mí, no existe. Los malos momentos alimentados de un dolor que no has sabido curar, será el abono para el cadáver de nuestro amor.

jueves, 25 de agosto de 2011


El nunca dice más de 5 palabras, sus ojos son 2 esferas que cargan el peso de unas cuantas vidas, nunca asistió a ninguna guerra de hombres pero las de su alma son más feroces. Caminó sin parar por bocado para sí y los suyos. Invoca la energía suprema universal para todo cuanto pueda. Agradece hasta los más duros golpes a la vida, el alcohol solo alimenta el agujero en su interior. Sus errores son escalones al andar.

Solo a él escucho cuando calla, me mira a los ojos y sonríe. Las palabras sobran cuando las almas se miran. Sabe, que aun soy esa niña de ojos tristes y mirada endemoniada a la que muchos harán sufrir y pocos soñar. Me dice… no temas, a lo que respondo nunca más.