
Mis ganas por volver son nulas, tu capacidad para golpearme disminuye o
quizás mi cuerpo y ser no pierden energías que ya no le quedan.
Golpes sin piedad que nos damos tu y yo en un intento por desangrar la última gota que queda de este sentimiento.
Y ahora dejo de sentirte, voces resuenan ante mí.
Pretenden poseerme.
Todas y cada una de ellas disparan balas de deseo, ganas de mi sexo, Soporto crueles ataques,
Disfruto de sus miradas, Juegos de seducción de los que estoy sedienta.
La seductora de fuego toca a mi puerta, y las ansias colman mi pecho, deseo poseerla, pero esta tan lejana y ausente.
Mis manos tiemblan al querer escribirle, pero acaso que podría decirle, que ambas volamos sobre la misma orbita de gustos sombríos.
Que quiero tenerla cerca, que si me mira explotaría…
¿donde quedo mi velo de cordura,?
¿En que esquina lo perdí?.
Siento una desnudez absurda.
Pero creo que disfrutare un poco más del viento de locura sobre mi piel
No hay comentarios:
Publicar un comentario