lunes, 28 de marzo de 2011

Mi Hoy


Hoy he quitado la venda que portaba sobre mis ojos, He recordado mi nombre, mi olor, mis gustos e intereses. Hoy en mi mente he hecho el amor con el pasado, con la mujer que ame por primera vez que me hizo suspirar y recordé lo hermosa que a mis ojos se veía cada vez que me miraba y acercaba sus ojos a los míos, sus manos acarician mi espalda limpiando las heridas que he causado con la autoflagelación, hoy camino las mismas calles que me han visto crecer, llorar, reir, vomitar todo el alcohol que envenenaba mis células, las recorro una a una con una sonrisa en mi rostro demostrando a la vida que aun estoy aquí dispuesta a seguir mi sendero que si me ha tumbado, me he levantado y seguiré imponiendo mi ritmo con un corazón chueco, una mente trastornada pero con las ansias de vivir y devorarme al mundo o lo que queda de el.

domingo, 27 de marzo de 2011

Deseos



Y es que no comprendo que nos mueve a actuar como lo hacemos.

El deseo nos domina,

modifica nuestras ganas,

y aprovechamos la luz que nos envuelve para salir a cazar.

 

La pasión enloquece los sentidos.

Sus olores y roces aceleran nuestro corazón.

Los instintos activos.

La presa danza y desnudamos cada una de sus fibras

Las pintamos con nuestra lengua, con los dedos.

 

Ahí él aprovecha y se alimenta de sus ilusiones, sus deseos escondidos, su energía mas provechosa.

 

Hasta que ellas se sienten seguras en los brazos de ambos y procedemos a Matarlas en vida. Eli Herrera

viernes, 25 de marzo de 2011

10:50



Mis ganas por volver son nulas, tu capacidad para golpearme disminuye o

quizás mi cuerpo y ser no pierden energías que ya no le quedan.

Golpes sin piedad que nos damos tu y yo en un intento por desangrar la última gota que queda de este sentimiento.

Y ahora dejo de sentirte, voces resuenan ante mí.

Pretenden poseerme.

Todas y cada una de ellas disparan balas de deseo, ganas de mi sexo, Soporto crueles ataques,

Disfruto de sus miradas, Juegos de seducción de los que estoy sedienta.

La seductora de fuego toca a mi puerta, y las ansias colman mi pecho, deseo poseerla, pero esta tan lejana y ausente.

Mis manos tiemblan al querer escribirle, pero acaso que podría decirle, que ambas volamos sobre la misma orbita de gustos sombríos.

Que quiero tenerla cerca, que si me mira explotaría…

¿donde quedo mi velo de cordura,?

¿En que esquina lo perdí?.

Siento una desnudez absurda.

Pero creo que disfrutare un poco más del viento de locura sobre mi piel