miércoles, 19 de febrero de 2014

Tan habitual sentirme derrotada, al querer conformar eso que nunca he podido tener.
Un dolor que atraviesa cada vértebra y que confina a mi ser a refugiarse en sustancias que hacen perder la lucidez.
Esperar una caricia que jamás llega cuando la necesitas, una mirada, una escucha, Esperar...
Deambular entre labios, risas, alcohol, baile, miradas...
Caer en el vacío, entre cuerpos que desnudan cuerpos, cuerpos que no trascienden al corazón, que no sofocan la razón.