
Esta continua búsqueda de tranquilidad ha encontrado un cauce hermoso en donde navegar, vacié mis bolsillos y encontré una nota, “te amo, eres mi todo”, Sonreí. Que ironía ser el todo y la nada de alguien? Desnude mi cuerpo esta mañana frente al espejo, lo encontré delgado, y me di cuenta que cada mujer ha dejado una marca en mi, desde rasgar mi espalda, o aquellos besos fríos y fantasmales que se encuentran en mis labios, las uñas marcadas en mi antebrazo y mi pecho socavado de mentiras. Cada una de las mujeres que me han amado ha fatigado mi alma, ha dibujado sonrisas y besado mis lágrimas, ellas han distorsionado mi realidad, bendecido mis mañanas, me han hecho millonaria de besos y caricias. Ya no están aquí es cierto y sin embargo pesan en mi vida más que mil lingotes porque me dejaron llena de dudas, de dolor y de enseñanzas.
Ahora caminando andariega voy, sin horas presupuestadas, sin cama fija, buscando brazos a mi medida, recreando situaciones que solo respiran en mi inconsciencia, disfrutando de faldas azotadas por la brisa, carcajadas, vino y besos.
Un cigarro ilumina mis labios y muere la tarde no sin antes haberse llenado de palabras sinceras, tributos al mar, bienvenidas a nuevos augurios, sonrisas bendiciendo la esperanza.